Proceso de máquina de hormigón proyectado húmedo para pavimentación de túneles:
Mezclado y preparación:
La mezcla de hormigón se prepara en una planta dosificadora, lo que garantiza un control preciso sobre la relación agua-cemento y otros componentes.
La mezcla se introduce en la máquina de proyección de hormigón húmedo, que consta de una bomba y una boquilla pulverizadora.
Transporte y pulverización:
La máquina bombea el hormigón premezclado a través de una manguera.
En la boquilla se añade aire comprimido, lo que impulsa la mezcla de hormigón a alta velocidad sobre la superficie del túnel.
Los operadores de boquillas controlan el flujo y la dirección para garantizar una aplicación uniforme.
Unión a la superficie:
La alta velocidad del hormigón asegura una buena adherencia al sustrato (roca, suelo u hormigón).
Se puede agregar refuerzo de fibra para mejorar la resistencia, la flexibilidad y la resistencia al agrietamiento.
El operador mantiene una distancia constante desde la superficie del túnel para lograr un espesor uniforme y evitar la pérdida de rebote.
Curación:
Después de la pulverización, el hormigón proyectado húmedo se somete a un proceso de curado para alcanzar su máxima resistencia.
El curado adecuado es esencial para evitar grietas y garantizar una durabilidad a largo plazo.
Ventajas:
Alta productividad: Aplicación más rápida en comparación con los métodos tradicionales.
rebote bajo: Mínimo desperdicio de material ya que la mayor parte del hormigón proyectado se adhiere a la superficie.
Aplicación flexible: Ideal para superficies irregulares o curvas como paredes de túneles.
Este método se emplea ampliamente en minería, construcción subterránea y proyectos de infraestructura debido a su eficiencia y adaptabilidad.





